Después de ver
la película Gladiator, analizaremos la figura de uno de los
protagonistas, Cómodo. Tras leer un texto de Herodiano, vemos la
pasión que tenía por las luchas de gladiadores y por la de fieras.
En cuanto a la lucha de animales, Cómodo era un auténtico experto, pues
tenía una certera
puntería.
Cuenta la historia que una vez soltaron cien leones en el anfiteatro,
y éste los mató con idéntico número de dardos. Aunque esta
actuación no era propia de un emperador, por su valor y valentía,
todavía gozaba de cierto carisma entre el pueblo. Pero como
gladiador acabó perdiendo el respeto de los ciudadanos, que
contemplaban un triste espectáculo que ultrajaba su propia dignidad
con una imagen vergonzosa en extremo y deshonrosa. En sus combates
como gladiador vencía sin dificultad a sus oponentes porque ellos se
dejaban ganar, ya que no veían en el un gladiador sino un
emperador. Su
locura llegó a tal extremo que no quería ni habitar el palacio
imperial y quiso trasladarse a la escuela de gladiadores.
Incluso ordenó que cortaran la cabeza del Coloso y pusieran la suya.
En la base de la estatua ordenó que inscribieran “Vencedor de mil
gladiadores”. En la película, se recoge su faceta de gladiador en
varias escenas. Una de ellas es la lucha contra Máximo. En cambio, su faceta de cazador no
se refleja en el film.
Esta información se encuentra extraída del texto de Herodiano, Historia del Imperio Romano después de Marco Aurelio, I, 15.


